
Representantes de las más diversas entidades culturales de Antofagasta fueron invitados por el flamante, momentáneo y transitorio Alcalde Don Augusto, (pues ése es su nombre de pila, según Registro Civil), a una reunión que organizaba la Dirección de Cultura y Turismo de la ciudad, en conjunto con el designado asesor Pedro Arturo Zlatar Becerra.
Se suponía que la idea era implementar el plan de gestión para la Casa de la Cultura, pero los cuestionamientos de funcionamiento y la mala gestión, luego de más de dos años de administración, fueron la tónica de la noche. Donde hubo más de alguna amenaza, pues los trapitos siempre salen al sol, aunque quisiéramos que de verdad salieran, y de una vez por todas, a rendirle tributo al astro rey.
Los incómodos representantes y algunos ofuscados asistentes (inclusive algunos académicos universitarios y empresarios aéreos, llamaban a la cordura y calma), entrecruzaron más de alguna acusación.
Pedían la palabra teatreros y teatreras, artesas (cuestionados ahora último por comercializar sus productos), folkloristas (de grandes eventos nacionales e internacionales y sin aportes estatales), poetisas, editadas y recién editadas y la más variada gama del quehacer cultural.
Los asistentes esperaban propuestas claras y respuestas para uno de los principales espacios culturales de la ciudad, pero todo se trasformó en una penosa reunión donde se echó de menos lo principal, lo cultural.
Primero, no hubo propuestas, que era lo esperado, dado que a dicho funcionario se le asigna y recibe renta u honorarios por esa hipotética labor, a lo que en determinado momento hizo saber su queja, que él no recibía mayores estipendios dada lo avanzado de la hora (léase sobretiempo). Salió luego entregando un papelito con la escuelera propuesta “Foda”, ya demodé (Fortalezas, Oportunidades, Debilidades y Amenazas).
A esta altura, la concurrencia ya había huido rauda por las escaleras. Nada nuevo, una vez más, bajo el pálido sol de agosto. Ni siquiera dijeron chao.
Se esperaba que el “asesor” presentara un plan de acción. Que dijera, muchachos, como la contienda es desigual, aquí les traigo sus buenas lucas, para sus añorados, excelentes y novedosos proyectos. Hagan realidad sus sueños. Nuestra Muni se las trae y dinero tiene. Pero salir con aquello de qué quieren que hagamos, es pobre, muy pobre, es decir, elegantemente, paupérrimo, que es sinónimo de dos veces pobre y miserable.
Los que no tuvieron la oportunidad de venir este jueves, pueden ver la segunda parte de este triste show, el próximo, en el mismo espacio y punto del dial. Cómo saben si las cosas cambian, a veces, la almohada es una buena consejera y siempre se tiene una mano amiga que algo te sugiere.


